El mundo debe hoy 250 billones de dólares. Recientemente Yahoo finance se ha hecho eco de un informe del instituto internacional de finanzas que califica esta ingente deuda como insostenible, una auténtica bomba de relojería fruto de un irresponsable sistema monetario, adicto a imprimir dinero. La cantidad es tres veces  el valor de todos los bienes y servicios producidos en el mundo. Asistimos actualmente a una interminable fiesta de la deuda mundial ¿Es esta deuda sostenible? ¿Se pagará en el futuro? ¿Continuará aumentando? ¿Durante cuánto tiempo y hasta dónde?

Quisiera de verdad equivocarme pero hay algo que chirría enormemente en el modelo actual económico de todo el mundo occidental. La deuda de los estados, de las empresas y particulares no para de crecer a ritmos vertiginosos, sobre todo la de los primeros, que es la más preocupante. Para que la bola siga creciendo y no estalle, todos los bancos centrales occidentales, BCE, BOJ y FED, han decidido manipular los tipos de interés que se pagan para que sean cero o negativos y que así no se produzca una quiebra generalizada y en cadena de estados, empresas y ciudadanos ante la imposibilidad que tendrían de pagar intereses o refinanciar la deuda con tipos de interés “normales”.

Fíjense ustedes en el siguiente gráfico. Muestra como sube la deuda con respecto al PIB, que también sube y cómo a pesar de que la deuda no para de subir, los tipos de interés, el dinero que se paga por esa ingente cantidad de dinero, no para de bajar debido a la intervención de los bancos centrales.

Pueden apreciar también que el bono a 30 años alemán tiene una rentabilidad que no ha parado de bajar y se sitúa ya en territorio negativo. Estos es, el estado alemán gana dinero endeudándose. A los compradores de esos bonos les devolverá Alemania dentro de 30 años, menor cantidad de dinero que el que le prestan ¿Increíble verdad?

¿Cómo presiona el BCE los tipos de interés para llevarlos a territorio negativo?

Los bancos centrales compran ellos mismos una gran parte de la ingente deuda que los estados emiten y lo hacen mediante la emisión de nueva moneda. Aumentan así sus balances de la misma forma exponencial y estos quedan cada vez más cargados de deudas de los diferentes tesoros emisores. Los estados y sus políticos pueden así gastar más y más e incrementar el déficit prometiendo a los ciudadanos todo tipo subvenciones e incluso rentas básicas universales y afrontando el pago de las pensiones de una población terriblemente envejecida, tan envejecida que de otra manera, sin emitir más deuda, los estados no podrían pagar sus pensiones. Mediante este mecanismo perverso, los bancos centrales dan gasolina a los políticos pirómanos deseosos de incendiar a la población con mayores dádivas a costa de más y más déficit y deuda a la vez que construyen elefantiásicas administraciones públicas con más enchufismo que eficacia. Usted, lector de este blog que es inteligente, piénselo bien y dígame sinceramente si esta trampa en el solitario que nos estamos haciendo todos puede acabar bien…

En este contexto, no me extraña que haya muchos políticos y también ciudadanos que piensen que el dinero público es infinito y es que con este mecanismo si lo sería, hasta que reviente el sistema. Personalmente creo que todo esto acabará de forma abrupta con una crisis de moneda y deuda como jamás la humanidad ha conocido desde que se inventaron los sistemas monetarios. Acabará de hecho de la misma manera que acabaron otras trampas al solitario similares utilizadas en el pasado como son la adulteración del denario romano en los siglos II y III mediante la sustitución paulatina de la plata por el cobre en la moneda o la impresión masiva de marcos en la república de Weimar para hacer frente a salarios de trabajadores que se seguían pagando aun cuando estos no trabajaban debido a la huelga que mantenían  durante la ocupación francesa de la región. En ambos casos, el denario finalmente no valía nada y el marco en 1929 solo para papel de retrete o juegos de niños.

Pero ¿Es posible que ocurra eso con el euro?

En mi opinión si, aunque el lector piense que es ciencia ficción lo que escribo. Lo afirmo rotundamente. Ya hemos visto en la zona euro corralitos primero en Chipre y luego en Grecia. También hemos visto quitas de dinero a los depósitos bancarios de los ciudadanos, en Chipre, si bien solo se hizo sobre depósitos superiores a 100.000 euros. Muchos dicen que lo de Chipre fue realmente un laboratorio de experimentación del propio BCE donde examinar los efectos sobre la población y el propio sistema financiero en la aplicación de la liquidación ordenada bancaria o bail-in, un protocolo aprobado por los burócratas europeos que en definitiva dice que se le podrá quitar el dinero a ciudadanos e inversores de bonos, acciones y depósitos llegado el caso necesario. A este respecto Jeroen Dijsselbloem afirmó:

«Si hay algún riesgo para un banco, nuestra primera pregunta debería ser: OK, ¿qué van a hacer al respecto los que están en el banco? ¿Qué pueden hacer para recapitalizarse? Si el banco no puede hacerlo, entonces hablaremos con los accionistas y los tenedores de bonos y les pediremos que contribuyan para recapitalizar la entidad; y, de ser necesario, se lo pediremos a los depositantes de fondos».

Esto es lo que dice las directivas de la Unión Europea para eventualidades severas de entidades financieras así que, en caso de un evento financiero extremo que contemplase la quiebra en cadena de bancos no duden, porque ya está puesto por escrito, que se aplicarían corralitos y quitas sobre el dinero de todos los ciudadanos.

¿Pero cómo podría llegarse a esa quiebra generalizada de entidades bancarias europeas?

Mediante una explosión de la deuda. Si los mecanismos por los cuales el BCE adultera los tipos de interés en algún momento fallan, estos subirían en espiral originando una quiebra inmediata de los estados, incapaces de pagar su deuda o refinanciarla, inmediatamente caería todo el sistema bancario, que tras el propio BCE son los principales tenedores de una deuda que ya no se pagaría y que sufriría quitas importantes tanto en cotización como posiblemente en reestructuración. Los balances de los bancos reventarían debido a su elevadísima exposición a deuda en general y deuda pública en particular. Los ciudadanos empezarían por temor a retirar depósitos de dinero… si les dejan.

Veamos ahora cuánto de lejos estamos de ese punto…

¿Qué interés pagan los estados por su deuda?

La mitad de toda la deuda de los estados europeos tiene tipos negativos. Es decir, que Suiza, Alemania, España, Francia… son estados a los que le pagan por endeudarse y emitir más y más bonos de deuda pública. Eso explica por qué España por ejemplo esté ya en el billón 250.000 millones de deuda pública y nadie se preocupe. Por qué preocuparnos si cuanta más deuda, más nos pagan…  Ello explica también por qué a Pedro Sánchez no le importa meternos en unas nuevas elecciones (400 millones más de gasto) y prometer todo tipo de subvenciones y dádivas. ¡Qué más da que acabemos con 2 billones de deuda si nos la compra el BCE y los bancos y nos pagan por ella!

¿Dónde está la trampa o el problema de esta trampa al solitario? Pues que todo tiene un límite ¿Cuál es ese límite? No todo el mundo estará dispuesto a comprar unos títulos de deuda en donde, el que se endeuda, un estado, te va a devolver tras 10,30 o 50 años menos dinero del que tú le prestas. Hasta ahora esto lo han hecho el propio BCE y los bancos entrando en ese juego peligroso que se traen de ver quién se quema pasándose la cerilla… pero recientemente el tesoro alemán dejó una emisión de deuda de bonos a 30 años sin cubrir porque ninguna entidad estaba dispuesta a endeudarse para que dentro de 30 años le devuelvan menos dinero del prestado. Todo tiene un límite.

En paralelo, ¿Qué ocurre con la deuda de empresas y particulares?

La intervención masiva de los bancos centrales sobre los tipos de interés de la deuda estatal está llevando a los inversores a comprar deudas de empresas buscando desesperadamente bonos que ofrezcan algo de rentabilidad positiva y por tanto arrastran también a estos bonos emitidos por empresas a territorios de interés cero o negativo. Nuevamente esto actúa como incentivo en los directivos de esas empresas que deciden endeudarse más y más dado que casi le sale gratis. Las empresas con ratings AAA están ya en su mayoría emitiendo deuda en territorio negativo de tipos de interés lo cual hace, al igual que ocurre con los estados, que se endeuden más y más al actuar como incentivo perverso.

¿Cómo y cuándo puede acabar todo esto?

El cuándo nadie lo sabe, el cómo poco importa a los burócratas europeos preocupados de sus sillones y de echar la pelota hacia delante pegando una patada a la deuda para hacerla más y más grande.. ya les estallará a otros.. Pero en esta interminable fiesta de la deuda mundial los políticos y burócratas creo que quizá confían demasiado en el sostenimiento de este sistema piramidal con trampa en el solitario pues en ocasiones, un evento que no parece tan importante, el que Nassim Taleb denomina cisne negro, enciende la espoleta y deja al Rey de la economía ilusionista totalmente desnudo ante el mundo. Una crisis, como la que parece que estamos a punto de enfrentar en occidente, podría ser ese cisne negro.

No es políticamente correcto hablar de todo esto pero eso es precisamente lo que caracteriza a este blog ¿Quién habla de deuda ahora? Se hablaba mucho cuando España tenía aquel famoso diferencial de 600 puntos básicos y apenas podía hacer frente a sus vencimientos aun cuando “solo” debía 800.000 millones de euros. Ahora que debemos 400.000 millones más pero con el BCE adulterando todo el mercado, pues nadie habla. Veremos como acaba todo esto. Ojalá me equivoque, de verdad que lo deseo. ¡Mientras tanto qué siga la fiesta y viva la deuda sin consecuencias! una cara más del terrible relativismo que estamos viviendo en occidente, del todo vale y de una sociedad que le gusta que le mientan y vivir en una ilusión engañosa.

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