El 10N ha arrojado un escenario de lo más inquietante para nuestro país. El PSOE está dispuesto a gobernar con la extrema izquierda de la mano de lo mejor de cada casa, independentistas, filo etarras e izquierda Bolivariana comunista.  El peaje que habremos de pagar todos a cada uno de ellos será sin duda muy alto, pero la poltrona del poder bien vale esta indignidad para Sánchez. Cualquier cosa antes de buscar una gran coalición con «el diablo» en forma de gaviota azul. Se avecinan tiempos de extraordinaria dureza. Estas son mis tristes conclusiones del 10N.

EFECTO ¿QUÉ HAY DE LO MIO? O EFECTO PNV. LOS VOTOS NO VALEN LO MISMO

De los 17 partidos que han obtenido representación en el congreso en las elecciones del 10N, 11 representan intereses locales, ya bien sean provinciales o autonómicos mientras que solo 6 son partidos de ámbito nacional. El sistema electoral español prima mucho la concentración de voto en cada circunscripción  lo cual explica que un escaño, por ejemplo el de “Teruel existe”, se haya conseguido con tan sólo 16.000 votos, mientras que otras formaciones con 200.000 votos, no tengan representación en el congreso. Por supuesto que es legítimo que cada región elija a unos representantes que miren para su territorio. El problema surge cuando estos partidos locales solo miran para su territorio muchas veces incluso en detrimento de un reparto más justo de los beneficios en todo el país y muy especialmente de las zonas que sólo tienen partidos de ámbito nacional. Los ciudadanos se han dado cuenta de la enorme ventaja que supone tener partidos nacionalistas o “localistas” que venden caro su voto con el fin de obtener más recursos para su territorio. El más claro ejemplo hasta la fecha ha sido el PNV que ha creado escuela y que no le ha importado apoyar a unos y a otros siempre y cuando sacara una  buena tajada para los apenas 2 millones de habitantes de su territorio, tajada que por supuesto se retraía de los recursos del resto de 45 millones de españoles. Ese modelo fue posteriormente copiado por catalanes, gallegos y canarios que aunque solo fuese con un único diputado, hacían valer caro su voto. De esto se han dado cuenta las circunscripciones más pequeñas. “Teruel existe” es solo el primer paso hacia una futura amalgama de micropartidos, representantes provinciales y regionales, que en cada negociación van a exclamar ¿qué hay de lo mío? Es más que probable que en el futuro asistamos al nacimiento de “Soria existe”, “Guadalajara también”, “Madrid ya está bien”, “Extremadura la más cojonuda” y Dios sabe cuántos otros más inspirados todos ellos en la escuela que ha creado el PNV. Por de pronto “Teruel existe” ya ha dejado claras sus exigencias: más inversión en infraestructuras incluyendo AVE y tipos impositivos reducidos para Teruel, mejores impuestos vaya.. Por supuesto alguien que maneja dinero público para conseguir su poltrona en la presidencia del gobierno, es probable que satisfaga sin ningún pudor y al precio que sea necesario, las demandas de estos micropartidos, dispuestos a sumir a España en una deuda pública enorme con tal de conseguir sus diatribas para su pequeño reino de Taifas. El efecto PNV o efecto ¿qué hay de lo mío? se extiende por España y esto no ha hecho más que comenzar. ¿La solución? Circunscripción única donde cada español sea un voto y cada voto valga lo mismo y represente lo mismo venga de donde venga. Se acabaría así además con la prepotencia y chantaje de los partidos separatistas y con la incongruencia de tener a unos señores del PNV que con apenas 300.000 votos condicionan a un país de 45 millones de españoles, mientras que otros partidos, con el mismo número de votos en toda España, no tengan ni un solo diputado. Hemos de acabar con el chantaje de los micropartidos incluyendo, por número de votos, el PNV.

EL LENGUAJE LO PONE LA IZQUIERDA

Otra de las conclusiones de estas elecciones es algo que ya sabíamos, que el lenguaje lo pone siempre la izquierda ya que ésta siempre ha creído que cambiar el nombre de una cosa disfraza su naturaleza y la transforma en otra bien distinta. Si no vean cuál es la palabra de moda durante estos meses: “Bloqueo” ¿Acaso oyeron ustedes esa palabra cuando Rajoy con 137 diputados era incapaz de formar gobierno? No, en aquella época se hablaba sobre todo de la incapacidad de Rajoy. Como si entonces la culpa fuera de Rajoy y ahora es de todos menos de Sánchez, presa del “bloqueo”. Pero que el lenguaje lo pone la izquierda es algo que viene de lejos. Ya saben ustedes que los partidos de izquierda son “progresistas”, como si el comunismo que fracasó solemnemente en el pasado fuese una novedad de progreso mientras que los de derecha son “conservadores”,  pareciendo así que el “avance” de la Humanidad solo tiene una dirección, y es la marcada por los izquierdistas. ¿Quién, en su sano juicio, asociaría el modelo instaurado en Cuba, Venezuela y Corea del Norte con “progreso”?  Ya saben también que cuando la izquierda se levanta contra un gobierno legítimo es “una revolución” como la mal llamada revolución de 1934, auspiciada por el PSOE de Largo Caballero, mientras que si lo hace la derecha es un “golpe de estado”. También sabrán que la “extrema izquierda” o la “ultra izquierda” no existen mientras que la “extrema derecha” o “ultra derecha” es quizá el palabro más nombrado en los últimos meses. Cuando los votos caen a la izquierda “el pueblo ha hablado” pero si caen a la derecha estamos ante una “anomalía democrática” que hay que combatir. Recuerden la famosa “alerta antifascista” de Pablo Iglesias llamando a manifestarse porque no le gustó el resultado de las elecciones en Andalucía.

Friedrich Nietzsche sabía muy bien y así lo afirmaba que la sustancia de la realidad era lingüística, y que cambiando el lenguaje se da el primer paso para transformar la realidad.

TRAS LAS ELECCIONES SÁNCHEZ SE QUITA EL TRAJE DE ESPAÑOLISTA

¿Recuerdan ustedes el tono duro de Sánchez con nacionalistas e incluso Podemos en el periodo electoral? ¿Recuerdan incluso sus constantes amenazas a recurrir a la ley de seguridad nacional o al 155? ¿Recuerdan su promesa de volver a poner en el código penal como delito la convocatoria de un referéndum, algo que por cierto eliminó Zapatero? ¿Recuerdan el terrible insomnio que Sánchez quería evitar al 95% de los españoles y a él mismo al no querer meter en el gobierno a Podemos? ¿Dónde ha quedado todo eso? Ya se lo digo yo, en la basura.

He de reconocerles que, como ya habíamos dicho en ElReyDesnudo.es, la política había entrado en el campo de la indecencia y la mentira descarada hace ya tiempo, pero reconozco que nunca imaginé tal grado de cinismo y de decir una cosa y la contraria en el plazo de pocos días como la exhibida por Pedro Sánchez. Es absoluta mi perplejidad ante un pueblo español que traga con todo ello sin exigir ni responsabilidades ni la más mínima coherencia de principios en su clase política. Es como si ya todos aceptáramos la mentira como medio para llegar al fin, vencer a los oponentes, en este caso la derecha. El fin justifica los medios.

¿EL FUTURO DE ESPAÑA?

A Sánchez claramente la jugada de convocar unas nuevas elecciones, le ha salido mal. Esperaba sacar más escaños y de paso quitarse de encima a Ciudadanos y a los comunistas de Podemos. A los primeros los ha laminado pero con Iglesias no ha podido y se ha tenido que tragar su sapo para finalmente fundirse en un abrazo con la izquierda más extrema. Es la izquierda Bolivariana, la que ha asesorado a Venezuela, país ahora al borde del colapso y en la más absoluta pobreza. La Venezuela que antaño fuera un próspero lugar ahora está sumida en el caos, los apagones, las cartillas de racionamiento, la violencia y la falta de libertad y derechos. Y los ideólogos que la diseñaron ahora estarán sentados en el Consejo de ministros de España con una vicepresidencia y varias carteras. Paralelamente Sánchez ha decidido también abrazar a quienes alientan la violencia separatista y  menoscaban a la población no nacionalista en Cataluña, también a los herederos de la banda terrorista ETA que con tanta sangre han regado las calles de España. No le importa que los primeros tengan a su líder condenado por golpe de estado y que los segundos tengan la triste herencia de casi 1000 cadáveres. El poder bien vale un poco más de indignidad para este país. Que Dios nos coja confesados.

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